viernes, 16 de septiembre de 2011

Columna de opinión
SINCERAMIENTO
Por Rodolfo José Bernat


En los últimos días la presidente Cristina Fernández Vda. de Kirchner, en un claro giro donde la sinceridad se impuso a todo lo anteriormente dicho, declaro públicamente “…yo nunca dije que fuera montonera” y muchos que desde el 2003, vienen explotando tanto del oficialismo como de la oposición la lucha que Montoneros mantuvo contra la dictadura militar desde el golpe del 24 de marzo de 1976, tanto para alabarla de un lado, como para repudiarla del otro, tuvo con el sinceramiento de la Presidente Fernández, el final de una comedia que iba transformándose en tragicomedia.
Reconozco que las declaraciones de la señora Presidente, que reconoció su no pertenencia en ningún momento a la Organización Montoneros, ratifica la veracidad de lo que en reiteradas columnas publicadas en “Varela al día”, he manifestado con abundantes pruebas, hecho que hoy la presidente ha dejado definitivamente saldado.
Esto me permite abrigar la esperanza, que otros escándalos que en la actualidad siguen estremeciendo al país, también comiencen a sincerarse y terminen con los responsables de los mismos en manos de la Justicia, para demostrar a propios y ajenos de que nuestra Argentina es un país serio y evitar males mayores que pueden llegar a sobrevenir, si se insiste en agotar la paciencia del pueblo.
Si bien podríamos enumerar diferentes hechos de corrupción, creo que lo de Sergio Schoklender desde aquel 26 de mayo de este año, en que presentara formalmente su decisión de no continuar como apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que se argumentara en un primer momento, ser una simple desvinculación para poder abarcar otros objetivos personales, más superadores que le permitirían alcanzar, un mejor status económico. Es evidente que hoy, 15 de septiembre, la realidad nos muestra que no era aquella la intención y en cambio sí, la de generar un terremoto político-económico-social, con entregas por capítulos, que ha colocado a la Fundación con su presidente a la cabeza, la señora Hebe Pastor de Bonafini y a toda su comisión directiva que la acompaña, a funcionarios de los más altos escalones del ministerio de Obras y Servicios Públicos, que comanda Julio De Vido y ahora últimamente, a la mismísima presidente Cristina Fernández, al ministro Amado Boudou, Abel Fatala, Daniel Scioli, Gerardo Zamora, Sergio Massa, Jorge Capitanich, Débora Giorgi y Pablo Moyano entre muchos otros, en situaciones cada día más complicadas como “desvió de fondos de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, para el pago de gastos de campañas políticas del oficialismo”, o la firma de contratos firmados por la constructora Meldorek con gobernadores como Scioli, Capitanich, Zamora o el intendente Sergio Massa, cosa que los mismos niegan con vehemencia, pero Schoklender afirma tener la copia de los contratos donde consta la firma de los denunciados. También de los pasajeros que en más de una oportunidad se subieron al jet de Meldorek, comienzan a conocerse los nombres; Débora Giorgi, Jorge Capitanich y Pablo Moyano, son los primeros nombres de la que seguramente será, una larga y sorprendente lista.
El gobierno que a través de funcionarios oficialistas de primer nivel, dieron a conocer públicamente su apoyo a Hebe de Bonafini y a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, silenciosamente buscaron “despegarse” del escándalo y les quito todas las obras que aún estaban en manos de la Fundación, para entregarlas a municipios y constructoras allegadas al gobierno. Como una manera de hacer público su firme relación con el gobierno, Hebe de Bonafini el 7 de junio pasado, lanzó una Asociación a la que bautizaran “Las Cristinas” y que además de la propia Hebe integran Teresa Parodi, Inés Vázquez, Patricia Alonso y Araceli Mastellone y cuyas funciones están demás comentar.
El viernes 16, Sergio Schoklender será recibido en el Congreso Nacional donde realizara una exposición ante la oposición, ya que el bloque oficialista ha anunciado que ninguno de sus integrantes estará presente, es lamentable porque aparentemente Schoklender respaldara su exposición con documentación probatoria, de la cual seguramente dejara copia a los legisladores. Es realmente grave que legisladores que hasta hace cinco meses atrás consideraban al ex-apoderado de la Fundación “un genio”, hoy no se atrevan a escucharlo.
Tal vez porque no se quieren encontrar con alguien, que purgo una condena en prisión durante 14 años y salió de allí con dos títulos universitarios, abogado y psicólogo y que en 1995 inmediatamente que fue liberado comenzó a trabajar como letrado de la Fundación de Hebe de Bonafini. ¿Será que algunos tienen temor que el abogado Schoklender, termine convirtiéndose en Fiscal, de aquellos que hasta hace muy poco le dispensaban todo tipo de favores y consideraciones?
Todavía falta mucho por conocer. El caldero recién comienza a hervir, pero ya esta listo para cocinar a fuego lento todo lo que reciba.



Fcio. Varela, 15 de septiembre de 2011.-

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