Columna de opinión
DESPUES DEL 8N
Por Rodolfo José Bernat
48 horas antes del cacerolazo del jueves (8N), los distintos aparatos del kirchnerismo, apostaban a una “moderada” aceptación y acompañamiento de los diferentes segmentos de la sociedad, que propiciaban el cacerolazo en contra de las políticas negativas que se impulsan desde el gobierno central.
Había razones lógicas para esgrimir esos argumentos, no existe una sola figura política-partidaria, que encarne el sentir y pensar de la gente, y eso se vio ratificado por el pedido unificado de asistir a los puntos de concentración, solo con banderas argentinas. ¿Cuál es el significado de esta decisión? Simple muy simple, la gente esta cansada de un gobierno repleto de funcionarios autistas, que la única voz que escuchan es la de la presidente Cristina Fernández Vda. de Kirchner y que se dedican a promocionar salvajemente, cada uno de los enunciados que ella emite por cadena nacional. Incapaces de definir si los mismos son valederos o no, ese detalle para ellos pasa a ser secundario. Ella es la poseedora del “oráculo” y el “oráculo” solo a ella le revela sus verdades.
A tal punto esto es así, que el universo kirchnerista ni siquiera se preparó para repeler política e ideológicamente, el 8N.
¡No tienen representación política!, -se planteaban con total convencimiento- y en este país, sin representación política, no se existe.
Y fue allí que tanto oficialistas como opositores, comenzaron a advertir con espanto, que la inmensa hoguera que se estaba encendiendo, terminaría cocinándolos a fuego lento a cada uno de ellos, sin importarle el signo político que ostentan, ni el grado de “representación popular” que dicen tener.
Todos, sin excepción forman parte del gobierno. Todos son responsables por los males que diariamente deben soportar “los representados” a lo largo y ancho de la República, y ellos a su vez, observan todo lo que sucede a su alrededor, inmutables desde su posición de “dirigentes” partidarios, o desde sus bancas nacionales, provinciales o municipales, impotentes e impasibles para poder dar respuestas a los constantes reclamos ciudadanos, pero rápidos y expeditivos, para cobrar mes a mes las suculentas dietas con que la sociedad en su conjunto, debe retribuirles su inacción y falta de coraje cívico.
Porqué si no están capacitados, o se ven impedidos para poder cumplir con los compromisos para los cuales el pueblo los eligió, lo mínimo que les corresponde es renunciar a los cargos y honores y sumarse desde el llano, al pueblo en acción.
Esto es lo que no está pudiendo o queriendo ver, esta minoría que hoy conforman una clase política decadente y mayoritariamente corrupta. Gran parte de ellos atacados de una amnesia peligrosa, que les hace olvidar por ejemplo; “QUE CUANDO LOS PUEBLOS SE CANSAN HACEN TRONAR EL ESCARMIENTO”, y que el ruido de las cacerolas, puede ser el preludio de ruidos más fuertes y determinantes, y que nadie espera que ninguno de ellos quiera ponerse a la cabeza, porque a los nuevos y auténticos representantes, el pueblo los irá pariendo en cada marcha y en cada acto de rebeldía, para volver a tener el país que todos los argentinos nos merecemos. Donde la Justicia Social, La Seguridad, la Educación, el derecho a la Salud, el derecho al Trabajo con una retribución justa, el respeto moral y material a la Tercera Edad y a los Niños, el combate total a la Corrupción y a la Drogadicción, La Libertad en todas sus formas, como lo garantiza nuestra Constitución Nacional, dejen de ser slogans de campaña, para transformarse en bandera de una misma causa.
El Pueblo es el único capaz de generar representantes desde su propio seno, sin necesidad de propaganda política ni dádivas de ninguna naturaleza, Así quedo demostrado en 1806 cuando rechazamos a los Ingleses, en 1810 cuando se puso en marcha una nueva y gloriosa Nación, con San Martín y sus heroicos Granaderos liberando medio continente, con las luchas por la Unidad Nacional de nuestros Caudillos, en 1916 con Hipólito Yrigoyen, en 1945 con Perón y Evita y con las luchas reivindicativas llevadas a cabo por el Movimiento Obrero Organizado.
Por eso la marcha y concentración del 8N, fue mucho más masiva y contundente que la del 13S, pero tal vez sea menor que la del 20N.
El Pueblo tiene la palabra y cuando la usa, no hay forma alguna de acallarlo.-
Fcio. Varela, 16 de noviembre de 2012.-
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