lunes, 18 de marzo de 2013

"1272 AÑOS DESPUES"


Columna de opinión “1272 AÑOS DESPUES” Por Rodolfo José Bernat Llego a este mundo, desde el seno de una familia de inmigrantes italianos del “Piamonte”, honestos, trabajadores y sin fortuna en un barrio de la vieja Capital Federal, un 17 de diciembre de 1936. Fue el primogénito de aquel hogar constituido por su padre Mario José Bergoglio, empleado del ferrocarril y su madre María Regina Sivori, ama de casa y lo bautizaron con el nombre de Jorge Mario, siendo casi seguro, que no se imaginaron que 76 años después en la mismísima sede del Vaticano, en Roma, tendría su último y definitivo bautismo y todo el planeta pasaría a conocerlo por Francisco, el nuevo Sumo Pontífice. Desde el 13 de marzo de 2013ª las 19,06 (hora de Europa), el cardenal Jorge Mario Bergoglio es Su Santidad el Papa Francisco. Jorge Mario Bergoglio es el mayor de una familia compuesta por 5 hermanos, fue un porteño más de aquel Buenos Aires hoy, totalmente cambiado y que llegó a ser la meca de los inmigrantes del mundo que buscaban en estas tierras, lo que la vieja y cansada Europa ya no podía darles. Tenía 21 años en 1957, cuando decidió convertirse en “cura”. Ya anteriormente había cursado sus estudios secundarios en el que fuera ENET Nº 27, “Hipólito Yrigoyen” desde donde egreso con su título de “Técnico químico”. Pero su vocación religiosa, lo llevo a ingresar como novicio de la “Compañía de Jesús”, en el barrio de Villa Devoto. Fueron 12 años de duros estudios y trabajos intensos. El 13 de diciembre de 1969, cuatro días antes de cumplir 33 años, fue ordenado sacerdote. Había alcanzado la meta tan anhelada. Su labor como sacerdote y profesor de teología, fue profusa y abarcativa, su figura crecía sin pausa dentro y fuera del ámbito de la Iglesia. El 20 de mayo de 1992, fue consagrado “Obispo titular de Oca, para ejercer como uno de los obispos auxiliares de Buenos Aires. Cinco años después, ante el agravamiento del estado de salud del titular de la Arquidiócesis de Buenos Aires, monseñor Antonio Quarracino, Bergoglio es designado como obispo coadjutor de la Arquidiócesis, el 3 de junio de 1997. El 28 de febrero de 1998, se produce el deceso del monseñor Antonio Quarracino y Jorge Mario Bergoglio lo sucede en el cargo de Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina. En el consistorio realizado el 21 de febrero de 2001, el Papa Juan Pablo II lo hace Cardenal. El 13 de marzo de 2013, en el segundo día del cónclave reunido para elegir el nuevo conductor de la Iglesia Católica del mundo, por la abdicación del Papa Benedicto XVI, hecho sin antecedente en casi seis siglos, durante la quinta ronda de votaciones por la tarde, se logran los votos de los Cardenales para la elección del nuevo Papa y el electo es el Cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio quien asume su Pontificado con el nombre de Francisco, en homenaje de San Francisco de Asis. Al saludar por primera vez a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro expresa; “MIS HERMANOS CARDENALES FUERON A BUSCAR UN PAPA DEL FONDO DEL MUNDO…” y es muy posible que estas palabras marquen la dirección de su Pontificado. El Papa Francisco, es el primer Pontífice que llega al sillón del Vaticano, perteneciente a la “Compañía de Jesús”, el primer americano Papa en toda la historia de la Iglesia y el primer hispano desde el año 741, fin del papado de Alejandro VI. Es evidente que no se trata de un Papa más. Humilde entre los humildes, el hoy Papa Francisco, consagro permanentemente sus esfuerzos a la lucha contra la injusticia y dejó en claro su sentimiento por los más necesitados y los desposeídos. En sus reclamos y denuncias públicas, no tuvo reparos en enfrentarse con los políticos más encumbrados en el gobierno nacional de Argentina , a tal punto que el presidente Néstor Kirchner lo señalo públicamente “como un opositor a las políticas desarrolladas por su gobierno” y como reafirmación de su acusación a partir del año 2005, dejo de asistir a los Tedeum que tradicionalmente se realizan el 25 de Mayo, conmemoración de la Revolución de Mayo de 1810 y del 9 de Julio, conmemoración de la “Declaración de la Independencia de 1816”. Actos litúrgicos que a lo largo de nuestra historia se celebraron en la sede de la Catedral Metropolitana y cuyos oficios desde antes de que asumiera Néstor Kirchner, estaban a cargo del Cardenal Jorge M. Bergoglio, hoy Papa Francisco. La actual presidente de la Nación Cristina Fernández Vda. de Kirchner, no solo continuó con la política de su difunto esposo sino que la profundizo, impulsando y sancionando leyes altamente confrontativas con el pensamiento y prédica de la Iglesia y continuando ausente en los Tedeum. El mismo 13 de marzo, cuando comenzaron a llegar las noticias de la elección del Cardenal Jorge Mario Bergoglio, como nuevo Papa, mientras sesionaba la Cámara de Diputados de la Ciudad, la “oposición” solicito un cuarto intermedio para escuchar el mensaje del nuevo Papa y el kirchnerismo y sus aliados rechazaron el pedido, según declaraciones a algunos medios de la diputada Patricia Bullrich entre otras. Pero en realidad todo esto, solo pasa a ser anecdótico ante la realidad que recién comienza. En febrero de 1767, los Jesuitas miembros de la Orden “Compañía de Jesús”, fueron expulsados de todos los territorios en que estaban asentados, al dictarse en Madrid, “la Real pragmática de expulsión de la Compañía de Jesús”, inspirada en la “nueva forma de gobierno del despotismo ilustrado” en 1767, que busco terminar con los jesuitas y toda su obra. Hoy la Compañía de Jesús llega al Vaticano de la mano del Papa Francisco. Fcio. Varela, 18 de marzo de 2013.-

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