Columna de opinión
“APOCALIPSIS”
Por Rodolfo José Bernat
El 12 del 12 del 2012, según aquellos que aseguraron que en esa fecha llegaría el fin del mundo, de acuerdo con una interpretación sui generis de una antigua profecía Maya, comprobaron con tristeza y decepción, que en realidad los jeroglíficos no expresaban lo que ellos pregonaban.
Ni meteorito chocando contra el planeta Tierra, ni tormenta solar quemando furiosamente todo hasta convertirlo en cenizas, por lógica, humanos incluidos.
Tal vez hubiera sido más equitativo que la teoría hubiera sido cierta, para que la suerte de todos los seres vivientes fuera la misma. ¿O acaso no venimos asistiendo a una especie de “APOCALYPSE NOW” instalado de diferentes maneras en distintos países del mundo?
Si quisiéramos tener un punto de referencia, deberíamos colocarlo tal vez, en el final de la segunda guerra mundial, con la indiscutida victoria sobre el eje Berlín, Roma, Tokio y los suicidios de Adolf Hitler y su compañera Eva Braum, el fusilamiento sumarísimo de Benito Mussolini y la rendición incondicional del Imperio Japonés.
Luego llegó lo que se dio en llamar “Guerra Fría”, conflicto que enfrento durante años a soviéticos y norteamericanos. Tal vez el horror provocado por esas tragedias mundiales, nos hicieron paulatinamente, ir perdiendo la sensibilidad, la solidaridad y el tan proclamado “amor al prójimo”.
Volviendo a la actualidad, vemos a una Europa que hace poco tiempo atrás era cuna del consumo y el despilfarro, sumida en una crisis económica que esta llevando a países como Grecia, hasta el borde mismo de la disolución social.
Al mundo Islámico, en pie de rebeldía enfrentando a los poderes feudales de sus gobernantes y pagando con ríos de sangre ese nuevo anhelo de romper con las cadenas de la resignación y la sumisión vergonzante.
Tragedias como las que hoy vive Siria, donde muertos y exiliados se pueden contar por miles, solo arrancan del resto del mundo posturas ideologistas, que pretenden reducir el conflicto al enfrentamiento de derechas e izquierdas, sin detenerse un solo momento en pensar en cual es el verdadero sentido de la libertad y cual el significado, de la autodeterminación de los pueblos.
De nuevo en nuestro continente sud americano, podemos observar como el cáncer del tráfico y consumo de drogas, la trata de personas para prostituirlas, el nauseabundo comercio del robo y tráfico de criaturas humanas y la corrupción generalizada y descarada, va minando la salud de nuestras repúblicas, convirtiendo a sus gobernantes en auténticos “reyezuelos”, convencidos en que han sido agraciados con algún “poder divino”, que los coloca por encima de todo y todos por lo cual les está permitido, lo que deseen ejecutar convirtiendo en legal lo ilegal, agudizando las contradicciones, cambiando la historia, tomando los bienes del Estado que le pertenecen al Pueblo como si fueran propios, más precisamente, como “botín de guerra”.
¿Cuál es la diferencia entre estos procederes, con los que llevaron las Juntas Militares del Proceso?
¿Qué democracia estamos viviendo hoy, con una clase política que hace más de 30 años no hace más que “cambiar figuritas”? Cambiar de lugares en el poder, sin cambiar de metodologías, como si se tratara de “sectas” u “organizaciones mafiosas”, enquistadas en los gobiernos, con distintos artilugios “electorales” y “legales”, que les den una fachada de “representatividad”, que solamente es de la peor utilería que se pueda montar, mientras el conjunto del pueblo de la República asiste como “convidado de piedra”, a cuanto sucede y ejecutan a su alrededor.
El 7D, que para el oficialismo kirchnerista se transformara, en el “antes y el después”, de su pulseada con el “Grupo Clarín” y el Poder Judicial, se convirtió por decisión de la Cámara Civil y Comercial Federal en una extensión de la prórroga de la cautelar a favor de “Clarín”. El no acatamiento a sus deseos e imposiciones, llevo a funcionarios del gobierno a amenazar con un “juri de enjuiciamiento” a los jueces que se atrevieron a desafiar el poder “real”.
La reacción de la titular del PEN, no se hizo esperar y echando mano al recientemente sancionado “per saltum”, tan criticado y demonizado en la época menemista, se presento ante la Suprema Corte, para anular la resolución de Cámara. El feriado judicial de fin de semana, puso un “impasse” obligatorio.
El 9D, que debía ser la fiesta de “La Victoria” sin que se hubieran logrado los objetivos codiciados, fue igualmente la “Fiesta de la Victoria”. Alrededor de mil micros ómnibus contratados, acudieron desde el conurbano bonaerense, hacia la Plaza de Mayo, donde les aguardaba el fabuloso recital musical. Una cantidad impresionante de banderas, declaraban cuales eran los intendentes presentes.
Fue un acto multitudinario. Pero no fue espontáneo, ni auto convocado, fue armado y conducido por las organizaciones que apoyan a Cristina y reciben los medios económicos necesarios para solventarlo. Con el último micro se acabo el festival.
El día 10D, no sería un gran día para el gobierno, la Corte Suprema declaro improcedente el pedido de “per saltum” en el caso “Clarín”.
El día 11D en Tucumán, tierra del gobernador ultra K José Alperovich y de su esposa, la senadora nacional y presidente provisional del Senado Beatriz Rojkes de Alperovich, tercera en la línea sucesora presidencial, el país en su conjunto se vio conmovido por una noticia increíble: el Tribunal compuesto por los jueces Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y Eduardo Romero Lascano, en la causa por “El secuestro y desaparición de María de los Ángeles “Marita” Verón”, en un fallo sin precedentes, absolvió a los 13 acusados de haber cometido él crimen de secuestro, prostitución y desaparición de persona”, que sucediera diez años atrás, y que después de tan largo trámite judicial, ayer tuvo esa sentencia.
Si esto no es parte del Apocalipsis… ¿QUE ES?
Fcio. Varela, 13 de diciembre de 2012.-
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