Columna de opinión
MORIR EN ÁFRICA
Por Rodolfo José Bernat
Lo confieso, inmerso en la vorágine política – económica, por la que atraviesa nuestra patria y varias naciones hermanas del Cono Sur, desconocía en gran parte lo que esta sucediendo en la actual República Democrática del Congo (ex-Zaire)
Y fue gracias a un mensaje electrónico que me hizo llegar una compañera, que tome conocimiento de otro crimen contra la humanidad, que se esta llevando a cabo en la actualidad, ante el silencio cómplice de prácticamente la casi totalidad de los medios de comunicación del planeta Tierra y de los gobiernos democráticos o no, que lo componen.
La región de África donde se viene desarrollando los hechos que aquí relatare, es uno de los primeros asentamientos del ser humano y esto, en vez de ser un reconocimiento por parte de la Humanidad a nuestros ancestros, pareciera haberse convertido en un “hecho maldito” y como una constante fue una tierra arrasada, humillada, esclavizada y explotada. Tal vez sea el lugar del planeta que más guerras han conocido y conoce. La muerte violenta allí es una realidad permanente.
Se pueden contar por millones las víctimas. Es un territorio riquísimo, sin embargo su pueblo vive miserablemente, hambriento y enfermo. Conoció la invasión y explotación de varias antiguas potencias occidentales, pero fue el Imperio Belga el que más expolió y esclavizó a los habitantes de aquellas tierras, que alguna vez hasta fue bautizado con Congo Belga y con explotación de las riquísimas minas de diamantes, los amos belgas lograron faraónicas fortunas, mientras el pueblo estaba sumida en la esclavitud, el terror y el hambre. Cuando por fin el 30 de julio de 1960, se reconoció la independencia de la hoy República Democrática del Congo después de dos guerras terribles que tuvieron como escenario su territorio. Fue Patrice Lumumba una de las figuras más destacadas de aquella gesta inolvidable y fue electo Primer Ministro de la nueva República, mientras su compañero Joseph Kasavubu, era electo como Presidente del Parlamento. Se vislumbraba un nuevo destino para los congoleños, pero la ambición y la traición pusieron fin a aquel sueño del cual participaran masivamente los jóvenes congoleños.
Los intereses económicos de los capitales extranjeros que aún se mantenían en la nueva República y sus brazos ejecutores personificados por Moisés Tshombe en Katanga, enemigo acérrimo de Lumumba, quien inicio un movimiento secesionista. Bélgica envió paracaidistas y las Naciones Unidas intervinieron con una “fuerza de paz”. Kasavubu orquesto un golpe de estado, entregando a Lumumba a los paracaidistas belgas que defendían a los katangueses. Ya en las manos de Tshombe, Patrice Lumumba fue sometido a todo tipo de torturas para finalmente, ser fusilado en la presencia de Tshombe. Finalmente Kasavubu fue derrocado por Mobutu quien se apodero del país instaurando una cruel dictadura que duro 30 años.
El 17 de mayo de 1997, acorralado por la violencia y la insurrección, ante la inminencia de su derrocamiento tomo el camino del exilio, dejando al país sumido en la guerra civil que asoló todo el país hasta 2003.
Pero es evidente que la paz, el bienestar, la autodeterminación y la justicia, le siguen siendo negadas a la República Democrática del Congo y ya desde hace varios años, su pueblo es sometido a una nueva y cruel explotación. Del vientre de su riquísimo suelo se extrae un mineral mucho más valioso que los diamantes, que durante décadas fueron el motivo de la explotación y dominación de los congoleños. El nuevo amo tiene nombre, “el COLTÁN”.
Buscando profundizar mi conocimiento sobre esta materia, me encontré con una novela escrita en 2008 por el veterano y prestigioso periodista – escritor español Alberto Vázquez Figueroa, su título “Coltán”. Esta demás expresar que su trama revela todo el drama que una vez más vuelve a vivir el pueblo congoleño, ante lo que se dio en llamar “la explotación del oro azul”. A partir de allí, logre obtener un documento en la Web, realizado por la Federación de Comités de Solidaridad con África Negra”, donde se denuncia pública y abiertamente esta nueva y aberrante situación, cuya síntesis me atrevo a reproducir dada la importancia y veracidad de la denuncia.
“BUKAVU – República Democrática del Congo” África, Congo, Guerra, COLTÄN… y tu celular”
¿Dónde está la República Democrática del Congo? ¿Qué tiene que ver con mi celular? La RDC limita con el Congo, la República Centroafricana, Sudan, Ruanda, Burundi, Tanzania, Zambia y Angola. Su población esta estimada en más de 70 millones de habitantes con una esperanza de vida de tan solo 47 años. Su superficie es de 2,34 millones de Km. Cuadrados, 5,5 veces más que el territorio que ocupa España. Su capital es Kinshasa y su Presidente Joseph Kabila. Es uno de los países del planeta con las más importantes Reservas Ecológicas y de minerales. Posee el 80% de las reservas mundiales de coltán. Pero, ¿que es el “COLTÁN” el oro azul o gris? Es la abreviatura de dos minerales: colombio y tantalio. Es muy escaso en la Naturaleza. Es un recurso estratégico imprescindible para el desarrollo de las nuevas tecnologías, como por ejemplo la fabricación de celulares, GPS, satélites artificiales, armas teledirigidas, televisores de plasma, videos consolas, computadores portátiles, PDAs, MP3, MP4, MP5, cohetes espaciales, misiles, juguetes electrónicos, cámaras de fotos, etc. .Los países que además de la RDC poseen reservas de coltán son: Australia 10%, Brasil 5% y Tailandia 5%.
Estas son algunas de las empresas que se benefician del coltán: NOKIA, SAMSUNG, MOTOROLA, Sony Ericsson, Lifes Good, BlakBerry, Apple, Dell, hp, SHARP, Nintendo, acer, TOSHIBA, lenovo, SanDisk, PHILIPS, Microsoft, IBM, Intel, Canon, Panasonic, etc..
La visita a una mina de coltán para conocer como se extrae el mineral, nos retrotrae a la época de los antiguos buscadores de oro del Oeste Americano. Los trabajos son artesanales, prácticamente sin tecnología alguna, sin equipos de protección, ni siquiera elementales y rudimentarios. Un trabajador perseverante puede llegar a producir 1 Kg. De coltán por día. El salario medio de un trabajador congoleño es de u$s 10.- mensuales, mientras que el trabajador del coltán puede llegar a ganar de u$s 10.- a u$s 50.- por semana. El boom de la tecnología reciente, hizo que el precio del coltán se dispare llegando a los u$s 500.- el Kg. Y que compañías como Bayer, Nokia o Sony, se peleen por el.
Los actuales trabajadores de las minas, eran campesinos y ganaderos jóvenes que abandonaron sus campos por las minas, desplazados de guerra, prisioneros de guerra, miles de niños cuyos cuerpos pueden facilitarle entrar a las minas a ras de tierra. Todos ellos permanentemente vigilados por militares.
Las consecuencias derivadas de esta situación, pueden ser observadas en que los bosques y campos de cultivo, se transformen en lodazales, los niños de ambos sexos abandonan la escuela para trabajar en las minas, se incrementan las enfermedades por la falta de agua potable o limpia, falta de alimentos, jornadas agotadoras… y el incremento del SIDA que lleva a la muerte.
Cada kilogramo de coltán que se extrae, cuesta la vida de dos niños. Muchos de esos niños y jóvenes mueren víctimas de horribles desprendimientos de tierra. Diferentes grupos armados vigilan las minas y además, se puede constatar miles de desplazamientos forzosos, miles de civiles que han huido de sus hogares, millones de personas refugiadas y un crecimiento impresionante de violaciones de ancianas, mujeres y niñas.
Las consecuencias medioambientales que esta situación provoca, se pueden comprobar en el hecho que para extraer el coltán, se han invadido los parques nacionales de la RDC
Los trabajadores extraen el mineral de sol a sol, duermen y se alimentan en la selva montañosa de la zona, dejan de cultivar sus tierras, la población de elefantes ha disminuido un 80% y la de gorilas un 90%...
Un informe de las Naciones Unidas saco a la luz la explotación de los recursos naturales en el Congo. Hay informes que Ruanda, Uganda y Burundi, están involucradas en el contrabando de coltán en el Congo, usando las ganancias generadas por su alto precio para continuar la guerra regional. Se estima que el ejército ruandés consiguió al menos 250 millones de dólares en menos de 18 meses por la venta de coltán, a pesar de no haber coltán en Ruanda.
Todos los países involucrados en el conflicto bélico niegan haber explotado los recursos
Naturales de la RDC.
¿Por qué no se para la guerra? Nokia, Alcatel, Apple, Nikon, Ericsson, Bayer…, se citan en el informe de las Naciones Unidas como saqueadoras, financistas de la guerra y de apoyar a gobiernos corruptos.
¿Porqué los gobiernos del mundo no paran la guerra? Porqué las grandes empresas fabricantes de computadoras, celulares, videojuegos, armas, no quieren que se pare, los gobiernos lo consienten y los medios de comunicación no hablan de ella.
¿A quien puede importarle los más de 5 millones de muertos que ha causado este conflicto? Y nosotros, la gente ¿Qué podemos hacer? Informarnos mejor, denunciar esta realidad, difundir lo que ya sabemos.
¿Necesitamos un celular nuevo cada año? ¿Debemos consumir tanto? ¿Somos mejores personas al adherir al “úsese y tírese”?
Para todos aquellos que quieran entrar en comunicación con la Federación de Comités de Solidaridad con África Negra, les dejo la siguiente dirección:
http://www.umoya.org
Fcio. Varela, 9 de febrero de 2012.-
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