Columna de opinión
“HEROE”
Por Rodolfo José Bernat
Si algo sobró esta semana, son acontecimientos para analizar, comentar y llenar carillas y más carillas. Desde el escenario internacional, lo más preocupante es la decisión de Muammar Khadafi, a quién ya –sin equivocación alguna- se puede bautizar “Señor de la Muerte”, que se atreve a escupir en el rostro de toda la humanidad “que se quedara hasta que caiga el último hombre y la última mujer” o “quién esta contra Khadafi no merece vivir”, sin dejar de mencionar la actual preocupación de Fidel Castro y su hermano Raúl de “…que lo de Libia, tenga reflejos en la isla”, o las declaraciones de Hugo Chávez manifestando “…que no le consta que Khadafi sea un asesino” y otro dato inquietante, es la falta de “condena pública” de países como Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Argentina ante el genocidio que Khadafi desato en Libia.
Tampoco faltarían elementos de la actualidad nacional, donde ocupa lugar privilegiado el discurso de la presidente Cristina Fernández, último ante la Asamblea Legislativa en su mandato que ya expira, que durante 1 hora 40 minutos, se dedico a realizar la apología de las bondades del “proyecto” y los logros de su gobierno, avalada desde los palcos por numerosos simpatizantes kirchneristas, empeñados en aplaudir y aclamar de viva voz, cada anuncio o “chicana” de la presidente, que no hizo más que repetir lo que expresa diariamente desde los micrófonos y cámaras de la Cadena Oficial de Radio y Televisión”, en cada uno de los actos, inauguración o mensajes al país, con que asiduamente nos tiene acostumbrados, ensalzando logros e ignorando los problemas de todo tipo que sufre diariamente la población.
Sin embargo, esta semana quiero relatarles un hecho que me toco vivir y que considero como mínimo, mueve a la reflexión.
El viernes 25 de febrero viaje hasta Yapeyú, provincia de Corrientes, para participar del 233º aniversario del natalicio de José Francisco de San Martín, quien con el correr de los años se convertiría en Padre de la Patria y Libertador de medio continente. Me llevo a ese pequeño pueblo a orillas del “río de los pájaros”, más que adherir físicamente al homenaje al Gran Capitán, la intención de investigar que es lo que significa hoy para nosotros como Nación, la trayectoria, figura y memoria del máximo prócer de nuestra historia.
Lleve como antecedentes los dos últimos homenajes realizados al General San Martín, donde por diferencias políticas ajenas al hecho convocante, como nunca se mancho la memoria del héroe. El primero fue el 25 de febrero de 2009, cuando el vicepresidente Julio Cobos decidió asistir a los actos de homenaje en Yapeyú. Como represalia, la ministra de Defensa en aquella época, Nilda Garre, ordenó a la guarnición de Granaderos a Caballo, que tienen asentamiento en aquel municipio no participar del acto en homenaje a su creador. Es imposible pensar que la medida de la ministra no tuvo el aval de la titular del Ejecutivo.
El segundo tuvo lugar el año siguiente, el 17 de agosto de 2010, donde en la fecha de su fallecimiento se le rendían honores al General San Martín. Después de comprometer su presencia en el acto, la presidente Fernández de Kirchner por diferencias políticas con el gobernador Ricardo Colombi, decidió no concurrir, mandando en su lugar al Jefe del Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, los ministros Nilda Garre y Alberto Sileoni y al secretario de Cultura Jorge Coscia. El acto fue encabezado por el Gobernador Ricardo Colombi, su gabinete e intendentes correntinos.
Al hacer uso de la palabra en representación de la presidente de la Nación, el ministro Aníbal Fernández, fue reiteradamente interrumpido por silbidos y abucheos por un sector del público que no termino “de tragar” la actitud del año anterior y el desplante de este. Fiel a su estilo y aprovechando que el tenía micrófonos para hacerse oír, fustigo duramente a los que expusieran su disconformidad, ante el estupor del gobernador, su gabinete y el pueblo de Yapeyu allí presente.
Este año una vez más, se descontaba la presencia de la presidente Cristina Fernández en el acto de homenaje por el 233º aniversario del natalicio del Capitán General don José de San Martín, pero si el gobernador Colombi junto con el pueblo de Yapeyú creyó eso, pusieron en evidencia su total desconocimiento de la metodología kirchnerista. No solo no fue a Yapeyú, en cambio estuvo a pocos kilómetros de allí, en Posadas, donde inauguro el último tramo de la represa de Yaciretá la que fuera bautizada en su momento como “Monumento a la Corrupción”. Demás esta decir que el gobernador Colombi no fue invitado por Ceremonial a la inauguración, lo que provoco declaraciones del Doctor Colombi a Radio Dos, de Corrientes donde manifestó que ese proceder “fue una falta de respeto al pueblo correntino.”
En ese clima se llevo a cabo el homenaje al General San Martín en su 233 aniversario. Ningún funcionario ni autoridad del gobierno Nacional se hizo presente, como tampoco lo hicieron autoridades de otras provincias, tampoco se registro la presencia de lideres opositores ni gremiales y tampoco de entidades Sanmartinianas que existen a lo largo y ancho del país.
De cualquier manera si bien falto representatividad nacional, sobró calor y adhesión popular. Tuve el privilegio de asistir al homenaje al Padre de la Patria, desde una de las ventanas balcón, del solar que guarda las ruinas de la que fuera la casa donde naciera y transcurriera sus primeros siete años el Héroe de los Andes.
El acto fue encabezado por el gobernador de Corrientes Doctor Ricardo Colombi acompañado de su gabinete y el intendente de Yapeyú, Gustavo Adán Gaya, estando también presente el Doctor Eduardo Alejandro Vischi, intendente de Paso de los Libres y otros titulares de municipios de la provincia, junto con escuelas, organizaciones sociales, tradicionalistas y empresariales. El personal militar estuvo bajo las órdenes del General de Brigada Victorio Ramón Paoli, mientras las fuerzas de seguridad, a cargo de sus respectivos jefes.
Fueron oradores el doctor Gaya como dueño de casa y organizador del evento y Gustavo Valdez como integrante del Ejecutivo correntino.
La ceremonia que se celebro en la Plaza de Armas del monumento al General San Martín, tuvo varios momentos emotivos, sobresaliendo la ejecución y acompañamiento del Himno Nacional Argentino, a cargo de la Banda Militar del Ejército, la entrada en manos de un Granadero, de la réplica del sable corvo del Libertador y el homenaje al Sargento Juan Bautista Cabral, dispuesto por el Gran Capitán después del Combate de San Lorenzo, donde el Sargento Cabral perdiera su vida para salvar la de su Jefe. La misma se lleva a cabo en cada formación de Granaderos, desde hace 2 siglos y es interpretada por un Jefe de Granaderos y un Granadero, mediante la siguiente pregunta y respuesta “¡Sargento Juan Bautista Cabral! - ¡Presente!”.
Terminado el acto y ya fuera de la Plaza de Armas, se realizó el desfile cívico-militar, acompañado por el pueblo de Yapeyú.
Es preciso rescatar una frase del Gobernador Colombi: “…me siento reconfortado al estar en este homenaje de mi provincia, donde nació este prócer sin igual y desde donde invito a reflexionar a los componentes de todos los estamentos de la Patria en pos del entendimiento, la armonía, concordia y el respeto”.
¡Gloria eterna, Capitán General!
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